Mayo, mes de las flores, mes de María

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Gran Perdón Mayo (texto)En Mayo celebramos el día de la Madre, con regalos, saliendo a comer en familia o en casa. Y que mayor Madre que la Madre de todos, la santísima Virgen María, que para nosotros es Madre del Gran Perdón.

Pero somos muchos los capuchineros que vivimos intensamente el mes de Mayo, llamado mes de las flores, como mes dedicado a la Santísima Virgen María, que bajo diversas advocaciones recorre las calles de nuestros barrios y ciudades. Y en nuestro barrio de Capuchinos, el mes de Mayo tiene dos nombres propios, Pastora y Auxiliadora.

Comenzamos con los cultos a la Divina Pastora de las Almas, patrona de nuestro barrio de Capuchinos y patrona del deporte. La acompañamos en su procesión de alabanza, la piropeamos no sólo con palabras, sino también con cantos y con flores, lluvias de flores. Y mayo en Capuchinos no acaba con la Divina Pastora, tras unos días en los que nuestra mente se inunda de las vivencias, reflexiones y momentos vividos durante su novena y procesión, nos encontramos también con el inicio de la novena a María Auxiliadora y su procesión, gracias a la presencia en nuestro barrio de las “escuelas salesianas”

Dedicar el mes de mayo a María es una devoción popular arraigada desde hace siglos: Alfonso X el Sabio en Cantigas de Santa María nos revela que ya existía en la Edad Media, al menos en España o Pablo VI en 1965, con la encíclica Mense Mayo.

Mayo es el mes primaveral por excelencia, después del frío invierno y de la desnudez de los árboles que perdieron sus hojas, la naturaleza rebosa de vida y color, de perfumes y fragancias, de alegría y admiración por la belleza de la naturaleza. Y para nosotros, cristianos, que venimos de vivir la pasión y muerte de Cristo, la soledad, el frio de la losa del sepulcro y de un cuerpo sin vida, explotamos de júbilo y vida con la resurrección del Señor. Alegría que celebramos especialmente, durante el Tiempo Pascual, que culminó con la celebración de la Venida del Espíritu Santo el pasado domingo 15 de Mayo, domingo de Pentecostés.

Y que mejor alegría que la Venida del Espíritu Santo, la eclosión de vida de la naturaleza, para dedicar el mes a la que es Flor de las flores, Rosa Mística Escogida y Lirio Blanco de Pureza. En este mes de la belleza natural, no olvidemos visitar a nuestra Madre del Gran Perdón para regalarle una oración o unas sencillas flores y como Madre Misericordiosa del Gran Perdón que es, presentarle una súplica con la esperanza de que interceda y siga volviendo sus ojos misericordiosos por nosotros.

Agustín González.

Albacea de Cultos.

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